Al comprar una patrulla eléctrica cerrada, primero verifique si la duración de la batería es suficiente. Diferentes escenarios requieren diferente duración de la batería. Por ejemplo, una patrulla diaria de 20-kilómetros podría ser suficiente para una zona residencial, pero una zona pintoresca o una gran fábrica podría requerir más de 50 kilómetros. Al elegir un automóvil, considere la distancia máxima de patrullaje diario y deje un poco de duración adicional de la batería para evitar quedarse sin energía a mitad de la ruta.
Luego considere el espacio. Considere cuántas personas estarán sentadas durante las patrullas y si habrá espacio para equipos como walkie-talkies y botiquines de primeros auxilios. Si patrullas frecuentemente con dos o tres personas, evita elegir un coche demasiado estrecho, ya que esto hará que sea incómodo estar sentado durante largos periodos y dejará espacio para el equipo.
Considere también el diseño práctico del automóvil. Piensa si las puertas se abren con facilidad, si hay calefacción en invierno, ventilador en verano o si hay goteras cuando llueve. Estos detalles tienen un impacto significativo en el uso diario; no considerarlos puede generar problemas importantes en el futuro.
Por último, no olvides consultar el servicio pos-venta. Los patrulleros eléctricos cerrados tienen componentes centrales como baterías y motores. Pregúntele al fabricante sobre la cobertura de la garantía y los talleres de reparación cercanos. De esta manera, si surge un problema, podrá encontrar un técnico de inmediato para evitar interrumpir sus patrullas.

